beginnings of tango in Buenos AiresEl origen del tango es el mismo en Uruguay y Argentina y se remonta a cuando ambas naciones se encontraban bajo el dominio del imperio español y sus puertos servían como centros de tráfico de personas esclavizadas. Este nacimiento conjunto del tango se debe a las reuniones musicales que hacían los descendientes africanos que habitaban las márgenes del Río de la Plata, tanto del lado de Argentina, como del lado uruguayo.

Ya para finales del siglo XIX confluían en Buenos Aires personas de muchas partes del mundo que buscaban en esas tierras trabajo y progreso. El crecimiento poblacional llevó a que se crearan diferentes centros de entretenimiento, juerga y diversión, que sirvieron como sitios de intercambio cultural y ¿por qué no? como sitio de encuentros amorosos entre hombres y mujeres. Algunos de los primeros tangos compuestos en Argentina narran las historias secretas que tenían lugar en los prostíbulos. Tal es el caso de “El queco” (argot que quiere decir “prostíbulo”), título de un tango compuesto en 1874 y que se popularizó rápidamente entre sus seguidores.

Así, el abrazo amoroso y apasionado entre los amantes originó el baile del tango, en el cual el hombre domina y la mujer responde ante cada pedido masculino. Como era de esperarse, esta forma de baile ruborizó a ciertas clases sociales, las cuales consideraron el baile y las letras del tango como vulgares y hasta pornográficas. Y en ciertas épocas, se llegó incluso a penalizar con cárcel a quienes fueran capturados bailando tango.

San Telmo, Balvanera, Monserrat, Barrancas, San Cristóbal Palermo, son los principales barrios de la ciudad de Buenos Aires, donde se escuchaba y bailaba el tango en sus orígenes. Posteriormente, se fueron agregando elementos coreográficos -como el corte y la quebrada- que fueron caracterizando a los distintos tipos de tango hasta derivar en el tango de hoy.