El tango más presente que nunca

El tango está experimentando un renacer, una nueva etapa. Los miles de fanáticos no paran de crecer en lugares tan distantes como Japón y Rusia, por nombrar un par de países lejanos al Río de la Plata. Su danza sensual y melancólica conquista los escenarios de todo el mundo.

tangoGracias a la tecnología, el tango está en boca de todos. Recientemente en una demostración de destreza y arte impresionante, la conocida bailarina Mora Godoy bailó tango en la cima del Obelisco en un escenario a 65 metros del suelo y junto a su pareja de baile, batieron el récord mundial de danza en las alturas.

El tango “ese sentimiento triste que se baila” como lo catalogó hace algún tiempo atrás Enrique Santos Discépolo, compositor, músico y cineasta. Uno de los grandes de la historia del tango.

Esta definición no puede ser más que perfecta. Ese sentimiento de melancolía que acompaña a los bailarines, que se refleja en su rostro y sus pasos – lentos y precisos – íntimos, cercanos y a la vez acrobáticos. Todo un despliegue de talento que une a la música y la danza como una pareja perfecta.

No sólo es el baile, también la puesta en escena contribuye a hacer del tango una experiencia completa. El calzado diseñado especialmente para ser cómodo y seguro. Los trajes con brillo y ajustados de forma justa para no frenar en ningún momento el fluir de los pasos rápidos que siguen el ritmo del bandoneón.

El maquillaje, los accesorios, todos y cada uno de los detalles imprimen un poco del glamour de antaño, combinado con las nuevas tendencias de la moda.

Ver un espectáculo en vivo es una experiencia memorable. Decenas de parejas bailando, la orquesta de músicos y el escenario de luces junto con la decoración, completan el círculo virtuoso, una de las mejores experiencias que pueda usted vivir.

El tango tiene mucho porvenir, seguirá deleitando a todos por muchos años más, afortunadamente.